El
finlandés Kimi Raikkonen festejó su flamante título de campeón mundial
de la Fórmula 1 en dos discotecas de San Pablo, con una celebración
regada de "caipirinha" y al ritmo de la música electrónica. La fama de
imperturbable, que le dio el mote de "Hombre de Hielo", no se confirmó
esta vez para Raikkonen, de 29 años, en la noche de San Pablo, ciudad
donde se consagró campeón mundial, tras vencer con su Ferrari el Gran
Premio de Brasil.
Según
publica la prensa brasileña, tras la carrera en Interlagos, Raikkonen
se fue manejando un Fiat Stilo desde el autódromo hacia su hotel, el
Hyatt, en el barrio de Brooklyn, zona sur de San Pablo. Desde allí
partió junto a compañeros de equipo y amigos personales hacia el Jockey
Club de San Pablo, donde ofreció una fiesta Ferrari.
De la fiesta
de la escudería italiana salió con un vaso de caipirinha (cocktail
brasileño de aguardiente con limón, azúcar y hielo), un escena que fue
registrada por la mayoría de los fotógrafos. "A los amigos de
Raikkonen no les gustó la aglomeración en la salida del Jockey Club y
gritaron !!Fuera Paparazzi!! a los fotógrafos. Los hombres de prensa se
negaron a retroceder y un miembro del equipo del campeón mundial arrojó
piedras de hielo contra ellos", publicó O Globo.
Desde dentro
de su automóvil, Raikkonen hizo señas a los fotógrafos para que lo
dejaran en paz. De allí el finlandés -conocido por su fama de
aficionado a las fiestas nocturnas- partió con sus amigos hacia la
discoteca Pachá, ubicada en Vila Leopoldina, un barrio e la zona oeste
de San Pablo.
La organización de la discoteca aisló a Raikkonen
de los curiosos y fanáticos y el finlandés estuvo varias horas a
voluntad en el lugar, a tal punto que se animó y bailó al ritmo de la
música electrónica. Según la prensa, el finlandés volvió a su hotel a
las 6 de la mañana y perdió el avión.
Kimi se quedó durmiendo
hasta el mediodía, paseó por la ciudad de San Pablo hasta las 16 horas,
cuando retornó al Hyatt para tomar sus maletas. Lo último que la prensa
pudo detectar del paso de Raikkonen por San Pablo, donde se consagró
campeón, es que el finlandés subió en un lujoso Maserati Quattroporte.
|