Después de haber desarrollado las cajas de
cambios que son tan exactas y precisas como los relojes suizos, los
ingenieros deberán superar un nuevo reto en 2008: ¡tendrán que aguantar
hasta cuatro Grandes Premios!
Las imágenes que transmiten las cámaras que llevan incorporadas los
coches durante los Grandes Premios ya no nos llaman la atención, pero
hace veinte años traían de cabeza a los ingenieros… Hoy, en la
pantalla, podemos ver a los coches alineados en la parrilla, los
pilotos pendientes de las luces del semáforo.
En la salida, los 22 pilotos sueltan el embrague y pulsan una leva
situada en el volante a intervalos regulares, con su mano derecha. A
cada presión, el monoplaza pasa a una marcha superior. El pie del
piloto presiona a fondo el acelerador. Sus manos se mantienen aferradas
al volante.
En la primera curva, su mano izquierda ejerce la presión mientras da un
rápido toque al acelerador y reduce de marcha. La secuencia se repite
varias veces durante la vuelta, hasta 53 veces en Mónaco que es el
circuito más exigente en este sentido de la temporada. La caja de
cambios semi-automática supuso una auténtica revolución tecnológica
cuando se vio por primera vez en el paddock hace ya más de quince años.
Un poco de historia
Fue en el Gran Premio de Brasil de 1989 al
volante de un Ferrari 640. Este tipo de transmisión aportó en su
momento una solución concreta a un problema antidiluviano: durante el
intervalo que transcurría entre que el piloto embragaba y desembragaba,
la potencia del motor se perdía y no se reflejaba en la pista.
La Scuderia introdujo una serie de modificaciones y mejoras para
intentar ganar algunos segundos sobre una distancia de carrera hasta
dar un paso definitivo. El nuevo sistema invadió el paddock después de
un complicado debut y de haber lidiado con algunos problemas con el
sistema hidráulico. La aparición de las cajas semiautomáticas también
modificó sustancialmente los estilos de conducción en la F1. Se
generalizó la frenada con el pie izquierdo y se eliminó el pedal del
embrague. Además, el piloto podía sujetar el volante con las dos manos.
Jugó también un papel fundamental en la fiabilidad del motor
previniendo sobrevirajes o daños en el embrague. En una palabra,
revolucionó la F1.
Más anécdotas en el tiempo
En los últimos quince años, el sistema ha evolucionado muchísimo. Ahora
es 100% fiable y forma parte de la tecnología de la F1. En los dos
últimos años, ha sufrido algunos cambios radicales como la caja de
cambios “seamless shift”. El concepto de una caja de cambios que no
rompa la curva de torque, se ha convertido en el último capricho de de
los ingenieros.
El objetivo es una vez más conseguir la menor pérdida de potencia en la
fase de aceleración. Los equipos punteros han estado utilizando esta
tecnología durante algunos meses, y admiten haber conseguido una
ganancia de 0,2 a 0,3 segundos por vuelta en relación a la transmisión
normal. Esta nueva generación de cajas de cambios no sabe lo que es la
aproximación. Sus programas son extremadamente complejos y el más
insignificante grano de arena repercute seriamente en esta maquinaria
de alta precisión.
Un papel dinámico
La caja de cambios también juega un
papel determinante en el equilibrio del coche. La completa suspensión
trasera está montada en su cárter: espoleta, fijadores de los
triángulos, balancines y amortiguadores. Debe tener una rigidez máxima
en flexión y torsión.
Además, como la transmisión se encuentra en la parte trasera del coche
juega un papel importante en la distribución del peso. Los ingenieros
tratan de reducir su peso al máximo utilizando fibras de titanio o
carbono y añadiendo lastre a su base. La forma del difusor también
depende del tamaño de la caja de cambios. La zona deformable de carbono
ocupa más espacio en el extremo de los bastidores y absorbe gran
cantidad de energía en caso de impacto trasero. En resumen, actualmente
la caja de cambios sirve para mucho más que para cambiar de marchas.
En 2008
En 2008, la Federación, de acuerdo con su
política de reducción de costes obligará a los equipos a utilizar la
misma transmisión durante cuatro carreras consecutivas. La escudería
que incumpla esta medida y se vea obligada a cambiar antes su caja de
cambios, será sancionada con la pérdida de cinco posiciones en la
parrilla de salida.
Para
garantizar que se cumpla la normativa, las cajas de cambios serán
selladas por la FIA. Solo las marchas podrán ser sustituidas y las
piezas de repuesto deberán ser idénticas. Además, los equipos deberán
demostrar que las piezas estén efectivamente dañadas antes de
sustituirlas por otras nuevas. Es una cuestión de primar la fiabilidad
sin penalizar la velocidad durante los cambios de marchas. La factoría
de Enstone trabajará duro este invierno para superar con nota este
reto….
Renault F1
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